Desde pequeños nos han enseñado a comer bien y lavarnos correctamente los dientes. Siempre nos han insistido que es muy importante tener una dieta balanceada y que nos tenemos que cuidar de esas y estas otras comidas dado su contenido calórico o por su composición poco natural. También nos han insistido del cuidado de nuestros dientes y de nuestra higiene oral. Con una constancia insuperable, se nos ha creado el hábito de comer bien y de lavarnos exhaustivamente los dientes.

Sin embargo esto no ha sido lo mismo con la piel de nuestra cara. La piel de nuestra cara no solo envejece sino que también está expuesta a muchos estímulos nocivos que pueden terminar con severas enfermedades. Por este motivo cuesta mucho entender por que no se nos ha enseñado desde pequeños a cuidar nuestra piel tal cual lo hacemos con la comida y con nuestros dientes.

Una rutina de cuidados diarios de la piel de tu rostro te ayudará a retrasar la aparición de signos del envejecimiento y a evitar la aparición de enfermedades que puedan afectarla.

Las recomendaciones son simples y fáciles de seguir:

– Cada piel es diferente, existen varios tipos de piel y en la misma cara hay zonas que son distintas a las otras. Esto es muy importante ya que los productos a utilizar van a depender de si tu piel es seca, grasa o sensible, y de si lo vas a aplicar en los párpados o en la nariz.

– El cuidado diario debe empezar por una limpieza suave y respetuosa del equilibrio de tu piel. Esta debe realizarse en la mañana y en la noche, incluso si no se ha maquillado.

– A esto le debe seguir la exfoliación una a dos veces por semana con la finalidad de suavizar y pulir la piel de tu rostro

– La dermis está compuesta en un 70% de agua, y la epidermis en un 15%. Para mantener un buen nivel de hidratación, es importante utilizar un cuidado diario hidratante que equilibre el nivel de agua

– La protección solar debe ser diaria por lo que siempre se debe utilizar algún filtro solar para evitar los efectos deletéreos de la radiación ultravioleta

– La contaminación, el tabaco, el estrés … todos tienen un efecto adversos sobre la piel. Ten en cuenta estos factores externos para proteger tu piel antes de salir de casa.

Siguiendo estos simples consejos podrás cuidar la piel de tu cara y crear un rutina semejante a alimentarse bien y lavarse los dientes.